Watson: “Soy demasiado para esta F.1”

Watson: “Soy demasiado para esta F.1”

De lo primero que nos habla John Marshall Watson (nacido el 4 de mayo de 1946 en Belfast, Irlanda, que compitió durante doce temporadas en la Fórmula 1 y obtuvo veinte poles y cinco triunfos), para Dos en la Uno (en la foto en el Casino de Mónaco), es de Mendoza: “Además de no ser una ciudad muy grande, me gustan mucho sus vinos. En Londres hay una agencia que trae sus extraordinarios y legendarios Malbec, y los compro ahí. Visité las bodegas hace unos siete años. Me encanta ir a la Argentina porque hay además otros lugares fantásticos para pescar, porque la pesca es otro de mi intereses, en Patagonia, y para esquiar en Bariloche”. Y luego, de Juan Manuel Fangio, claro:

-Es mi héroe. Lo vi competir en Irlanda en 1956. Es el más grande de todos los tiempos porque consiguió cinco títulos en cuatro equipos diferentes, y no creo que alguien vaya a hacer nada igual.

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¿Está aquí en calidad de comentarista?

-No realmente. No podría porque soy muy directo, mis opiniones son muy estrictas para la F.1 de hoy. Prefiero comentar otras categorías, como las carreras de GT, donde no son tan restrictivos. Dos opiniones en la F.1 sería demasiado, pero lo disfruto y la experiencia me sirve.

-Mucho se habló del accidente que protagonizaron Rosberg y Hamilton en Barcelona…

-Los dos fueron culpables, pero creo que Rosberg se ha vuelto mucho más confiado en sus decisiones y no está preparado para dejarse mandonear más por Hamilton. A su vez, Hamilton no se rinde nunca, siempre va a fondo, al igual que lo hacía Senna. Por eso creo que los dos tuvieron la culpa.

-Muchos periodistas ingleses ponen en tela de juicio el estilo de vida de Hamilton…

-Lewis es tricampeón, para él es natural y fácil conducir un F.1, pero tiene otros intereses, los negocios, la música, y creo que debería revisar esas cosas. Es mi punto de vista, mi opinión personal, porque si llegara a ganar otro campeonato, no voy a quedar muy bien parado… (risas). Pero creo que puesto que Rosberg hizo un muy buen final de campeonato en 2015 y está haciendo un gran campeonato este año, tiene que tenerlo en cuenta y dejar de distraerse con otras cosas, porque si no le va a costar mucho el desafío.

-¿Qué considera que es lo más importante en la F.1 de hoy?

-Hay muchas cosas que no puedo juzgar porque varias de ellas son dictadas por los fabricantes, y soy uno de los pilotos de la décadas de los ‘70 y ‘80 que fuimos afortunados de correr en equipos manejados por personas como Ken Tyrrell, Colin Chapman, Bernie Ecclestone, Ron Dennis, Teddy Mayer… Se trataba, esencialmente, de pequeños equipos ingleses muy poderosos, dejando de lado a Ferrari y Ligier. Teníamos los mismos motores y cajas de cambios, y la tecnología principal se daba en el chasis. En el momento en el que la aerodinamia y el efecto suelo hicieron su aparición, se produjo el principio del cambio, y luego llegó el turbo con los fabricantes involucrados… No me gusta mirar hacia atrás y decir que el pasado fue mejor, pero me pregunto en qué punto está hoy la Fórmula 1, y me preocupa. Creo que tenemos increíbles y maravillosos, sofisticadas tecnologías, la eficiencia de la gasolina, las Unidades de Potencia que cuestan muchísimo dinero… Eso la hace muy difícil para los pequeños equipos, que les cuesta mucho sobrevivir, y es malo para la categoría. No digo que sea una opción, pero el modo en que se proveen los neumáticos debería ser imitado para las Unidades de Potencia. Me gustaría ver a más equipos independientes capaces de competir, ganar un Gran Premio, pero ahora solo vemos a Red Bull y Mercedes… En nuestra época, los pequeños equipos también estaban en condiciones de ganar, eran la base en la que se fundamentaba la F.1.

-¿Qué opinión le merece Max Verstappen?

-Cuando Max llegó a la F.1 me preguntaron qué pensaba y dije que tenía mucha confianza en él. Lo escuché en algunos reportajes y pensé que iba a ser fácil la transición para él, incluso con estos autos, diferentes en término de performances y complejidad técnica. Sentí que tenía la solidez mental y la capacidad de manejar uno. Y así fue. Ahora bien, recuerdo a Carlos Reutemann, cuando el equipo del ACA llegó a Europa en 1970, patrocinado por el país, era un veinteañero, y cuando se sumó a la F.1 era muy joven pero muy maduro. Por entonces había más hombres en el sentido que yo le doy a esa palabra, pero tenían la capacidad de correr en un F.1 y todo lo que significaba. Ahora tenemos la generación de los jugadores de computadoras, y muchos de ellos comienzan en general en un entorno familiar favorable, muy temprano en kart. En mis tiempos el karting no estaba establecido como ahora, tomaba más tiempo y hacías dos o tres años en F.3 y F.2 y luego, si eras afortunado, evolucionabas a la F.1. En el caso de Max Verstappen y de Sebastian Vettel, ambos protegidos por Red Bull, son dos extraordinarios pilotos, pero aparte de ellos que pudieron seguir, hay muchos que quedaron fuera de los planes y nunca lo consiguieron. Tomar a un joven tierno y ponerlo bajo esa presión y ante la complejidad de un F.1 es muy demandante, y me pregunto cómo les va a ir cuando tengan treinta o treinta y cinco años, dónde estarán como personas, porque no vivieron normalmente la vida de un adolescente, viven protegidos por los equipos, les dicen qué tienen que decir en las entrevistas, viven en otra realidad, porque la realidad no es la F.1. Algo se pierden, seguro. Y es un elemento importante. Nosotros no fuimos implantados en esa posición siendo tan jóvenes, tuvimos tiempo de madurar.

-Otro tema, ¿qué es lo que hace la diferencia entre un piloto y un campeón?

-En Inglaterra tenemos una expresión que se refiere a cuán corto podés cortarte el pelo. Lewis Hamilton puede cortárselo aún un poco más. Pero esa pequeña diferencia no siempre es suficiente para ganar un campeonato. Se puede analizar cada carrera y hablar de mala suerte, pero de acuerdo con mi experiencia, diría que el campeón es otra cosa. Mi compañero de equipo, Niki Lauda, por ejemplo, cuando tuvo su accidente en Nürburgring hace cuarenta años (1 de agosto de 1976), me demostró que la vida tiene un ciclo y uno está en una ola, de pronto arriba, de pronto abajo. Niki cayó en ese momento desde arriba, su biorritmo bajó, y pudo perderse como muchos en una jungla, pero alguien muy cercano a él dijo que Niki igualmente iba a salir adelante, iba a volver a ser él mismo porque era muy fuerte. Cuando estás en un punto bajo, te das cuenta de que tenés que volver a estar arriba. En el caso de Lewis, su biorritmo no pareció estar en un buen período hasta Mónaco, donde ganó, y me parece que no podemos achacarle todo a la suerte…

-Enzo Ferrari decía que no creía en la suerte, que para él se trataba de lo que hemos sabido hacer o prever.

-Coincido. A veces tenemos más control sobre las cosas de lo que nos gustaría. En todo caso, ver que Lewis ha vuelto a luchar por el liderazgo del campeonato es una muy buena noticia.

-¿Se puede comparar a Lewis con Lauda?

-En absoluto. Lauda es de un carácter diferente, de una capacidad intelectual, de una inteligencia y de una personalidad que nada tienen que ver con Hamilton.


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1 comment

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  1. Ayrton
    Ayrton 9 Junio, 2016, 14:24

    Excelente entrevista!

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